Justo un año y medio después de mi último post me veo capaz de escribir algo aquí...
Durante los últimos tiempos (años) muchos disgustos (unos deportivos y alguno extradeportivo) han ido minando mi ilusión por escribir en este blog...
La convulsión que ha sufrido en los últimos poco más de cien días el fútbol europeo por culpa del Atlético de Madrid ha puesto patas arriba a todo el mundo (que se pellizca y frota los ojos para ver si es verdad o un espejismo), ha puesto por las nubes la ilusión de una afición (que necesita muy poquito para sonreir de oreja a oreja) y ha puesto en mi ganas para volver a escribir.
Anoche el Vicente Calderón fue el campo irreconocible que todos recordábamos de aquella niñez y adolescencia en la que todos querían tener una camiseta del Atlético. Había muchos niños (como apuntaba el señor Cardona), muchísimos niños que vibraban con SUS jugadores y que cantaban esas canciones que vuelven a sonar a algo más que a un tiempo pasado que fue mejor, que hablan de un presente pletórico. Niños, como el que tenía delante, que saltaba con cada jugada atlética. Niños que bajaban las escaleras tras el partido con una alegría que sólo un atlético puede entender. Niños que jugaban sonrientes en la calle luciendo orgullosos sus camisetas de Forlán, Kun o Reyes. Niños en los que veía alquel niño que fuí y que este Atlético, el de ayer, el de siempre, el que nunca tenía que haber desaparecido, el de tardes de gloria, el de noches de finales y títulos, al que todos temían; en definitiva y como decía, aquel niño que fui y que este Atlético campeón ha conseguido que vuelva a serlo; con aquella misma alegría y aquella misma ilusión.
Suena lejanísimo aquel octubre de 2009 en el que Quique Sánchez Flores llegó al club. Un club desauciado, sin rumbo, sin aspiraciones, sin ilusión... Suena lejanísimo y es sólo hace diez meses. Diez meses que Quique se ha encargado que parezcan diez años, pero son diez meses. Diez meses en los que Quique ha conseguido algo que parecía completamente imposible; y no me refiero a los títulos, me refiero a devolver a cada miembro de la plantilla que cogió en la basura una mentalidad ganadora; y devolver a cada miembro de la afición una ilusión perdida. No nos olvidemos, para mi Quique es el máximo y principal culpable de todo ésto y, como decía el señor Catalina y comparto: 'En Inglaterra ya le hubiesen hecho un contrato de por vida'.
Ganamos la final de la UEFA League al Fulham con el mismo equipo que ayer justo hizo un año debutó en liga perdiendo 3 a 0 contra el Málaga. Y con ese mismo equipo (salvo Tiago que no podía jugar la UEFA League) llegamos a la final de la Copa del Rey. Y con ese mismo equipo (sólo introduciendo a Godín) ganamos la Supercopa de Europa pasando por encima del intratable Inter. Y con éste último equipo empezamos ayer ganando 4 a 0 al Sporting colocándonos en lo más alto de la clasificación de la Liga.
No hace demasiado se oía 'quita ya a éste o quita ya a aquel', pero mirabas al banquillo y contestabas '¿y a quién sacas..., a fulanito o a menganito?' Y es que el equipo titular era el único posible, es más, eran seis o siete tiutlares (siendo muy generoso) y algún que otro pegote, jubilado del mundo, eterna promesa de 28 años, caradura con suerte o comisión con nombre y apellidos... Ahora miras al equipo titular y realmente es titular y miras al banquillo y ves a jugadores que lo podrían ser perfectamente..., ves algo...; ves canteranos que sienten esta camiseta, que están empapados de sentimiento Atlético. Y los ves en el banquillo y también en el campo, como Domínguez (ayer descansó pero es indiscutible) y De Gea (con el que ves que llega el contrario y casi ni te pones nervioso porque es un PORTERAZO con mayúsculas)... Lo comentaba el señor Cardona (again): '¿cuándo van a hacer una ficha en condiciones a De Gea y a Domínguez?', y yo apostillaba '¿y a ponerles una cláusula de 85 millones?', y Cardona asentía, porque entre los dos no suman la edad de él o mia y tienen el don de los más grandes.
Muy a mi pesar Jurado ha dejado el club con una oferta salarial mareante, es lógico; soy consciente que no va a venir nadie a sustituirlo y que el dinero irá donde siempre, pero esta temporada es menos doloroso que en otras que ha sucedido lo mismo (la pasada sin ir más lejos) porque veo otra actitud, veo otra aptitud y, sobre todo, tengo ilusión...
El futuro es incierto, eso es innegable, pero a diferencia de las últimas temporadas ya no es desesperante, es ilusionante y, ésto, aunque no es nuevo, sí es una sensación que tenía olvidada.
Ilusión:
2ª acepción - Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
3ª acepción - Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc... (Léase Atlético de Madrid).
EPÍLOGO:
Y acaba el partido y vuelvo de nuevo a mirar al banquillo, y vuelvo a ver a Quique, y le vuelvo a ver feliz, y vuelvo a ser feliz, y aplaude, y le aplaudo, y dice 'vamos', y digo 'vamos', y mira al cielo y piensa algo, y miro al cielo y pienso 'Somos campeones de la UEFA League. Somos subcampeones de la Copa del Rey. Somos campeones de la Supercopa de Europa. Y, al menos durante catorce días, somos líderes de la Liga'. Y miro al cielo y pienso 'No sé dónde están las personas que jamás volveré a ver pero sí sé dónde está su energía'. Esta entrada va por ellos.
Durante los últimos tiempos (años) muchos disgustos (unos deportivos y alguno extradeportivo) han ido minando mi ilusión por escribir en este blog...
La convulsión que ha sufrido en los últimos poco más de cien días el fútbol europeo por culpa del Atlético de Madrid ha puesto patas arriba a todo el mundo (que se pellizca y frota los ojos para ver si es verdad o un espejismo), ha puesto por las nubes la ilusión de una afición (que necesita muy poquito para sonreir de oreja a oreja) y ha puesto en mi ganas para volver a escribir.
Anoche el Vicente Calderón fue el campo irreconocible que todos recordábamos de aquella niñez y adolescencia en la que todos querían tener una camiseta del Atlético. Había muchos niños (como apuntaba el señor Cardona), muchísimos niños que vibraban con SUS jugadores y que cantaban esas canciones que vuelven a sonar a algo más que a un tiempo pasado que fue mejor, que hablan de un presente pletórico. Niños, como el que tenía delante, que saltaba con cada jugada atlética. Niños que bajaban las escaleras tras el partido con una alegría que sólo un atlético puede entender. Niños que jugaban sonrientes en la calle luciendo orgullosos sus camisetas de Forlán, Kun o Reyes. Niños en los que veía alquel niño que fuí y que este Atlético, el de ayer, el de siempre, el que nunca tenía que haber desaparecido, el de tardes de gloria, el de noches de finales y títulos, al que todos temían; en definitiva y como decía, aquel niño que fui y que este Atlético campeón ha conseguido que vuelva a serlo; con aquella misma alegría y aquella misma ilusión.
Suena lejanísimo aquel octubre de 2009 en el que Quique Sánchez Flores llegó al club. Un club desauciado, sin rumbo, sin aspiraciones, sin ilusión... Suena lejanísimo y es sólo hace diez meses. Diez meses que Quique se ha encargado que parezcan diez años, pero son diez meses. Diez meses en los que Quique ha conseguido algo que parecía completamente imposible; y no me refiero a los títulos, me refiero a devolver a cada miembro de la plantilla que cogió en la basura una mentalidad ganadora; y devolver a cada miembro de la afición una ilusión perdida. No nos olvidemos, para mi Quique es el máximo y principal culpable de todo ésto y, como decía el señor Catalina y comparto: 'En Inglaterra ya le hubiesen hecho un contrato de por vida'.
Ganamos la final de la UEFA League al Fulham con el mismo equipo que ayer justo hizo un año debutó en liga perdiendo 3 a 0 contra el Málaga. Y con ese mismo equipo (salvo Tiago que no podía jugar la UEFA League) llegamos a la final de la Copa del Rey. Y con ese mismo equipo (sólo introduciendo a Godín) ganamos la Supercopa de Europa pasando por encima del intratable Inter. Y con éste último equipo empezamos ayer ganando 4 a 0 al Sporting colocándonos en lo más alto de la clasificación de la Liga.
No hace demasiado se oía 'quita ya a éste o quita ya a aquel', pero mirabas al banquillo y contestabas '¿y a quién sacas..., a fulanito o a menganito?' Y es que el equipo titular era el único posible, es más, eran seis o siete tiutlares (siendo muy generoso) y algún que otro pegote, jubilado del mundo, eterna promesa de 28 años, caradura con suerte o comisión con nombre y apellidos... Ahora miras al equipo titular y realmente es titular y miras al banquillo y ves a jugadores que lo podrían ser perfectamente..., ves algo...; ves canteranos que sienten esta camiseta, que están empapados de sentimiento Atlético. Y los ves en el banquillo y también en el campo, como Domínguez (ayer descansó pero es indiscutible) y De Gea (con el que ves que llega el contrario y casi ni te pones nervioso porque es un PORTERAZO con mayúsculas)... Lo comentaba el señor Cardona (again): '¿cuándo van a hacer una ficha en condiciones a De Gea y a Domínguez?', y yo apostillaba '¿y a ponerles una cláusula de 85 millones?', y Cardona asentía, porque entre los dos no suman la edad de él o mia y tienen el don de los más grandes.
Muy a mi pesar Jurado ha dejado el club con una oferta salarial mareante, es lógico; soy consciente que no va a venir nadie a sustituirlo y que el dinero irá donde siempre, pero esta temporada es menos doloroso que en otras que ha sucedido lo mismo (la pasada sin ir más lejos) porque veo otra actitud, veo otra aptitud y, sobre todo, tengo ilusión...
El futuro es incierto, eso es innegable, pero a diferencia de las últimas temporadas ya no es desesperante, es ilusionante y, ésto, aunque no es nuevo, sí es una sensación que tenía olvidada.
Ilusión:
2ª acepción - Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
3ª acepción - Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc... (Léase Atlético de Madrid).
EPÍLOGO:
Y acaba el partido y vuelvo de nuevo a mirar al banquillo, y vuelvo a ver a Quique, y le vuelvo a ver feliz, y vuelvo a ser feliz, y aplaude, y le aplaudo, y dice 'vamos', y digo 'vamos', y mira al cielo y piensa algo, y miro al cielo y pienso 'Somos campeones de la UEFA League. Somos subcampeones de la Copa del Rey. Somos campeones de la Supercopa de Europa. Y, al menos durante catorce días, somos líderes de la Liga'. Y miro al cielo y pienso 'No sé dónde están las personas que jamás volveré a ver pero sí sé dónde está su energía'. Esta entrada va por ellos.
Muchísima salud...!!!
ESTAMOS LOCOOOOOS…!!!
©2000 by parawallo
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